La asociación Capif, que representa la industria de la música en Argentina, declaró recientemente al diario La Gaceta, que la piratería está en aumento y la provincia más afectada es Tucumán. Según el abogado Germán Gutierrez Ferronato, de cada diez discos vendidos, seis son “piratas”, y la mayoría se venden en puestos ambulantes desatendidos por el Estado.
Se ha señalado también que la falta de control ha llegado a un nivel tal que hoy en día existen auténticas industrias que se encargan de descargar música, grabarla en discos y distribuirla a locales de venta ilegal. El abogado sostuvo que “la persona que vende, de todas formas, sabe que está infringiendo la ley. El tema es que los consumidores compran, mientras las autoridades no hacen nada, y la piratería, entonces, se termina instalando en la sociedad como algo lícito”.
Esta situación supone una gran amenaza a las empresas discográficas y, quizás en menor medida, a los artistas mismos; la venta de discos ya no puede considerarse una fuente de ingresos y la industria encuentra un obstáculo para su crecimiento al no poder competir con los bajos costos de los vendedores ilícitos. Gutiérrez Ferronato expresó finalmente que los artístas, hoy, viven principalmente de los recitales y que el problema sobre el cual el Estado tiene que ejercer un mayor control es la venta ilegal y no necesariamente la venta ambulante.
Fuente: Capif
1 noviembre 2009 a las 0:04
Pablo:
Muy interesante la nota. Creo que en una economia inestable como la nuestra la pirateria es solo un efecto. La gente vé los productos culturales como inalcanzables y decide caer en la copia. Esto hace que los artistas saquen mayor rédito de los recitales que de la venta de sus productos.
Saludos,
Máximo
1 noviembre 2009 a las 12:42
Máximo:
Gracias por participar en el blog.
Es interesante oír las voces de los artistas con respecto a este tema, puesto que no se ven “preocupados” por la piratería, ya que sostienen que son las grandes compañías las que reciben el mayor porcentaje de la venta de los productos de su autoría.
Las discográficas, por ejemplo, lanzan campañas anti-piratería con discursos moralizantes que argumentan que por cada disco pirata comprado se tapa a un artista. Iván Noble, por citar alguno, se ríe de eso.
Saludos,
Félix Lagos