En la siguiente entrevista, realizada el día lunes 19 de octubre de 2009 vía correo electrónico, el abogado Osvaldo Martini, dueño de un estudio jurídico, nos da su opinión acerca de la nueva ley de radiodifusión: consecuencias que esta traerá, su visión a futuro en cuanto al sector periodístico, la libertad de expresión frente a esta, entre otros.
No obstante, vale destacar que Martini nos advierte, fundamentalmente, sobre la polémica que se ha despertado en torno a ella. El hecho de que esté en boca de todos, permite que cualquiera opine libremente sobre la ley, desvirtuando el principal tema que se supone está en discusión (la ley), hacia otras cuestiones que sobrepasan a la misma (intereses propios de los distintos sectores).
Es decir, muchas son las personas que ven a la ley como una especie de golpe a la forma monopólica que tienen los medios de comunicación en nuestro país; y así parece haberse desviado la discusión hacia temas que exceden la sala de debate del Congreso, posicionándose como el principal foco de la pelea el choque de intereses entre el Poder Ejecutivo y ciertos grupos
empresariales.
A su vez, Martini en su entrevista también nos señala la traba que obstaculiza cualquier tipo de acuerdo al que intenten llegar los medios junto con el Gobierno para apaciguar la problemática: “…en la política argentina, así como también en gran parte de los medios de comunicación, el problema está en la falta de compromiso, disponibilidad y apertura hacia las opiniones ajenas, a fin de llegar a algún tipo de acuerdo posible”. Lo que supone un desafío para el sector: “…hubiera sido prudente que el Gobierno aceptara cambiar únicamente los artículos más criticados, y que los opositores se comprometieran en rever una nueva medida, luego del 10 de diciembre”.
Ahora bien, una vez planteada esta disyuntiva que se da en el terreno legal dentro de la ley de medios, sector que analiza nuestro blog, les presento la entrevista que he realizado al señor Osvaldo Martini, y que espero sea de mucha ayuda para reformular o reforzar algunas ideas que sobrevuelan nuestra mente.
Entrevista:
BP: ¿Cuál es su opinión acerca del proyecto de ley impulsado por Cristina Fernández de Kirchner, cuyo objetivo se supone que es desconcentrar el mercado de la radiodifusión?
OM: Es cierto que la ley de medios tiene como propósito fundamental evitar la concertación de opiniones y permitir la pluralidad de expresión. No obstante, creo que el verdadero fin quedó opacado por el enfrentamiento entre el poder político y el sector empresarial. En cuanto a esto, vale destacar que una de las principales críticas de quienes se oponen a esta nueva ley es la que cuestiona la rapidez con la que el Gobierno quiere sancionar la norma, procurando que sea antes del 10 de diciembre cuando el oficialismo quedará finalmente en minoría en el Congreso. Aunque por otro lado, me atrevo a decir que quienes están a favor de la ley afirman que el único propósito de la oposición es meramente no tratar el proyecto, ya que pese a que han habido varios planes, no se ha aprobado ninguna ley de radiodifusión en los últimos años de democracia. Por mi parte, pienso que hubiera sido prudente que el Gobierno aceptara cambiar únicamente los artículos más criticados, y que los opositores se comprometieran en rever una nueva medida, luego del 10 de diciembre. Pero lamentablemente, en la política argentina, así como también en gran parte de los medios de comunicación, el problema está en la falta de compromiso, disponibilidad y apertura hacia las opiniones ajenas, a fin de llegar a algún tipo de acuerdo posible”.
BP: ¿Cree que conseguirá sacarla hacia delante?
OM: La ley esta vigente y en el marco regulatorio hay una serie de normas de transición que se deberán cumplir a los efectos de poner en marcha la normativa promulgada.
BP: ¿Cómo ve el futuro informativo/periodístico en Argentina?
OM: En cuanto al panorama del periodismo argentino, pese a que algunos se han visto perjudicados, creo que hay aspectos que surgirán de dicha ley que se pueden rescatar: no existirá posición dominante en el mercado y esto permitirá que se entreguen licencias a grupos y sectores que hasta el momento carecían de un espacio en los medios como las universidades, las minorías étnicas, sexuales y religiosas.
BP: ¿Existe la libertad de prensa en Argentina?
OM: Estamos en presencia de un gobierno que generalmente mantuvo mayoría de participación en todos los poderes públicos, con lo cual, de manera indirecta siempre trata de impedir que la opinión de los medios se enfrente a las ideas del oficialismo. Podría decir que se suele dar un tipo de censura un tanto sutil, ya sea de parte del Gobierno o de las mismas empresas privadas que rigen los medios.
BP: ¿Qué consecuencias cree q traerá sobre los trabajadores de prensa?
OM: Entiendo que las empresas de medios no van a dejar de existir sino que pasarán a manos de otros dueños, con lo cual los trabajadores deberían seguir participando en la misma actividad. Es indudable que habrá un acomodamiento de recursos en función a las nuevas empresas que se vayan cerrando, de acuerdo con las posibilidades que da la ley.
BP: ¿Teme que amigos del gobierno terminen comprando la mayoría de los medios que se pongan a la venta?
OM: Siempre existe la posibilidad de que los nuevos medios sean comprados por gente que detenta el poder publico, pero con el transcurso del tiempo, se podrá suponer si ello ocurre y se deberán seguir los caminos procesales que pongan freno a ese mal uso de los medios
BP: ¿Los legisladores que tienen intereses en los medios de comunicación deberían haberse excusado de votar la ley?
OM: Creo que es un tema que hace a la conciencia de cada representante.
BP: Se dice normalmente que los periodistas tenemos poco poder durante mucho tiempo, y los gobiernos mucho poder pero poco tiempo. ¿Usted ve a Clarín como un problema superior a Kirchner porque tiene mucho poder mucho tiempo?
OM: A raíz de esta pregunta que me estas haciendo, me es preciso decir que lamentablemente, el debate de la ley fue desviado hacia cuestiones de si se trata o no de una ley K o si perjudicó o no al grupo Clarín; se podría decir que la nueva ley responde a un mero enfrentamiento entre el Gobierno y Clarín. Pero la realidad es que la ley tiene más de tres años, ya que viene de la época en que el Gobierno y el grupo Clarín consensuaban las tapas del diario.