El mes pasado la Ciudad de Buenos Aires fue testigo del reclamo contra la piratería. No sólo mediante protestas y actos de los distintos sindicatos, sino también a través de iniciativas de CAPIF, la Cámara que representa a la industria de la música en el país, que organizó el 22 de octubre la “Noche de las disquerías”.
Miles de personas se acercaron a las disquerías para disfrutar los shows gratuitos y encontrarse con artistas del rubro de la música. También hubo importantes descuentos en las ventas de música y promociones especiales. Este festival significó un incremento en las ventas de las disquerías, que cuadriplicaron y hasta sextuplicaron sus ventas habituales.
El Director Ejecutivo de CAPIF, Javier Delupí declaró que apuntan a que la noche de las disquerías se incorpore al calendario de las actividades de la Ciudad, ya que es “una excelente manera de acercar al público no sólo a la música de artistas ya consagrados sino a esos nuevos talentos que surgen en Argentina y esperan ser descubiertos.”
Por otra parte, el pasado 28 de octubre se realizó en el cine Gaumont un acto de la Unión Argentina contra la piratería (Uacpi), en el que se reunieron sectores de la industria del cine, la música y el libro con agrupaciones sindicales y compañías que venden productos para denunciar la grave situación que enfrentan por la creciente piratería.
Lo llamativo fue la masiva adhesión de los distintos sectores en el acto, en el que concurrieron 1600 delegados del Sindicato Único de Trabajadores de Espectáculos (Sutep) y la Unión de Trabajadores de Sociedades de Autores (UTSA) y ejecutivos de empresas como Musimundo.
Además de las cuestiones éticas relacionadas con la piratería, el pedido fue por la defensa de las fuentes de trabajo y para que no se cierren disquerías, videoclubes, salas de cine y distribuidoras de discos y películas. La inacción del Estado ante el fenómeno compromete seriamente la viabilidad de las producciones nacionales y atenta contra aproximadamente 25.000 puestos de trabajo.
Desde directivos de cámaras de la industria y secretarios gremiales hasta músicos y directores de cine famosos estuvieron presentes para alertar a los que confunden a la piratería con la conducta de consumidores, usuarios y trabajadores callejeros.
“Aquellos persiguen el objetivo de querer imponer la lógica de que ‘si todos somos piratas nadie es pirata’ (…) Quien desarrolla una actividad al margen de la ley debe ser obligado a cesar en su accionar ilícito, para así evitar que su conducta siga ocasionando perjuicios a la sociedad.” Dijo Aldo Fernández, de la Unión Argentina de Videoeditores.
Fuentes: Diario La Nación, Infobae y CAPIF
M. Paula Roselló