Alianza entre Microsoft y OpenX

Hoy se dio a conocer la asociación establecida entre el gigante Microsoft y la empresa de publicidad OpenX. El acuerdo multi-year les permitirá a las empresas compartir mercados y así promocionar productos a sus respectivas bases editoras. Además, OpenX facilitará a los editores web utilizar la tecnología de Microsoft que analiza el contenido de una página web y la acompaña con anuncios publicitarios relevantes.

Los beneficios que obtendrán de la asociación son mutuos: Microsoft podrá acceder a un canal de mayor distribución para sus productos monetizados a través de la comunidad de OpenX -que alcanza más de 150.000 páginas web que a su vez sirven más de 300 mil millones de avisos publicitarios por mes-, y OpenX logrará contactarse con una nueva base de clientes potenciales para su empresa de tecnología y servicios publicitarios,  gracias a las remisiones de Microsoft.

 

Fuentes:
La Flecha: www.laflecha.net
OpenX: www.openx.org
2 de noviembre de 2009

Argentina, contra la piratería

El mes pasado la Ciudad de Buenos Aires fue testigo del reclamo contra la piratería. No sólo mediante protestas y actos de los distintos sindicatos, sino también a través de iniciativas de CAPIF, la Cámara que representa a la industria de la música en el país, que organizó el 22 de octubre la “Noche de las disquerías”.

Miles de personas se acercaron a las disquerías para disfrutar los shows gratuitos y encontrarse con artistas del rubro de la música. También hubo importantes descuentos en las ventas de música y promociones especiales. Este festival significó un incremento en las ventas de las disquerías, que cuadriplicaron y hasta sextuplicaron sus ventas habituales.

El Director Ejecutivo de CAPIF, Javier Delupí declaró que apuntan a que la noche de las disquerías se incorpore al calendario de las actividades de la Ciudad, ya que es “una excelente manera de acercar al público no sólo a la música de artistas ya consagrados sino a esos nuevos talentos que surgen en Argentina y esperan ser descubiertos.”

Por otra parte, el pasado 28 de octubre se realizó en el cine Gaumont un acto de la Unión Argentina contra la piratería (Uacpi), en el que se reunieron sectores de la industria del cine, la música y el libro con agrupaciones sindicales y compañías que venden productos para denunciar la grave situación que enfrentan por la creciente piratería.

Lo llamativo fue la masiva adhesión de los distintos sectores en el acto, en el que concurrieron 1600 delegados del Sindicato Único de Trabajadores de Espectáculos (Sutep) y la Unión de Trabajadores de Sociedades de Autores (UTSA) y ejecutivos de empresas como Musimundo.

Además de las cuestiones éticas relacionadas con la piratería, el pedido fue por la defensa de las fuentes de trabajo y para que no se cierren disquerías, videoclubes, salas de cine y distribuidoras de discos y películas. La inacción del Estado ante el fenómeno compromete seriamente la viabilidad de las producciones nacionales y atenta contra aproximadamente 25.000 puestos de trabajo.

Desde directivos de cámaras de la industria y secretarios gremiales hasta músicos y directores de cine famosos estuvieron presentes para alertar a los que confunden a la piratería con la conducta de consumidores, usuarios y trabajadores callejeros.

“Aquellos persiguen el objetivo de querer imponer la lógica de que ‘si todos somos piratas nadie es pirata’ (…) Quien desarrolla una actividad al margen de la ley debe ser obligado a cesar en su accionar ilícito, para así evitar que su conducta siga ocasionando perjuicios a la sociedad.” Dijo Aldo Fernández, de la Unión Argentina de Videoeditores.

Fuentes: Diario La Nación, Infobae y CAPIF

M. Paula Roselló

La creación de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual

El día 22 de octubre, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó en el Teatro Argentino de La Plata, a través de los decretos 1525/2009 y 1526/2009, la creación de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual. El organismo es autárquico y descentralizado y tiene como función la aplicación, la interpretación y el cumplimiento de la ley.

Su directorio está conformado por un presidente y un director designados por el Poder Ejecutivo, tres directores propuestos por la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual y dos directores a propuesta del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual. La AFSCA reemplaza al COMFER y tiene la función de “fiscalizar y verificar el cumplimiento de las obligaciones previstas en la presente ley y los compromisos asumidos por los prestadores de los servicios de comunicación social en los aspectos técnicos, legales, administrativos y de contenidos”.

También tiene la obligación de “declarar la ilegalidad de las estaciones y/o emisiones y promover la consecuente actuación judicial” y tiene el poder para sancionar a aquellos grupos que no cumplan con la ley con llamados de atención, apercibimiento, multa del 0 al 10% de la facturación del mes anterior, suspensión de publicidad y pérdida de licencias. Están enfocadas principalmente las sanciones hacia los incumplimientos de adjudicación de licencias, constitución de redes emisoras sin previa autorización, otorgamiento de espacios de la programación a terceros y celebración de contratos de exclusividad con empresas comercializadoras de publicidad o con organizaciones productoras de contenidos.

 

Fuentes: COMFER; Señales; diario El Bolsón

Telefónica levanta la demanda

Frente al Ciadi, tribunal internacional de arbitraje del Banco Mundia, la empresa Telefónica finalmente levantó su demanda contra la Argentina por las consecuencias de la pesificación y el congelamiento de las tarifas. La operadora decidió ponerle fin al conflicto que estaba en discusión desde el año 2002 y concretar un acuerdo con el Gobierno argentino.

El conflicto surgió por el impacto de la pesificación de la economía en 2002 y la empresa española exigió un pago de $2.800 millones en compensación por los daños producidos. Actualmente, Telefónica era la última de dicho país en retirar los cargos. Con este acto, ambos lados pudieron cumplir con la carta de entendimiento que firmaron en el año 2006.

La operadora dejó en claro que tomó esta medida por conveniencia, prefiriendo concentrarse en los intereses de sus accionistas que mantener un conflicto eterno que no preveía ningún tipo de solución. Asímismo, sostuvo que tiene intenciones de retomar la discusión y renegociar los precios en el futuro.

 

Fuente: CADIEEL

UACoPi: la militancia contra la piratería

Puedo ver en la Unión Argentina de Videoeditores una gran iniciativa por defender la industria de contenidos y enfrentarse a la contrainteligencia detrás de la piratería. La distribución ilegal de contenido es un negocio de $700 millones anuales y supone una verdadera amenaza incontrolable para estas industrias. Desde el año 2008, la UAV fue una de las primeras organizaciones en centrar un foco y declararle la guerra a lo que denominan “comercio ilegal pirata”.

Buscando el apoyo de distintas organizaciones que lidian con el mismo problema, la UAV vio la formación de la Unión Argentina Contra la Piratería (UACoPi), organismo que tiene como objetivo “instar a las autoridades nacionales, provinciales y municipales a la aplicación de la normativa vigente y fortalecer la competencia de los funcionarios encargados de observancia y el cumplimiento de la ley”. Junto a la Unión de Trabajadores de Sociedades de Autores (UTSA), la UACoPi definió como plan de acción: solicitar reuniones y audiencias a nivel del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y del Gobierno Nacional, presentar al Estado acciones e iniciativas concretas y proponer un trabajo conjunto público-privado.

El 28 de octubre, en el espacio INCAA, las dos organizaciones ya mencionadas más el Sindicato Único de Trabajadores de Espectaculos Públicos (SUTEP) impulsaron una reunión con el fin de encontrar la solución al uso de contenidos ilegales en cualquier forma que afecte a estas industrias. Argentores, CAPIF, SADAIC, AADI se hicieron presentes y mostraron su interés por resolver la problemática.

Resulta interesante ver como afecta a tantos organismos la iniciativa de la UAV. Con una movilización tan masiva, es posible que puedan acercarse más a un refuerzo de las políticas de protección de las industrias de contenidos conta la piratería.

Fuente: Argentores, UACoPi

El nuevo negocio de YouTube

El sitio web de alojamiento de videos más famoso del mundo, perteneciente a Google Inc., se encuentra negociando con diversas productoras y estudios como Lions Gate Entertainment, Time Warner, Sony Pictures y Metro Goldwyn Mayer para disponer y distribuir sus films, estableciendo un negocio de alquiler de videos. En otras palabras, los usuarios serán capaces de pagar para poder visualizar desde la misma página cualquier película disponible de un gran archivo.

Google no es la primera empresa que tuvo dicha iniciativa; Amazon, ITunes, Netflix y  Microsoft Xbox ya cuentan con servicios de alquiler de películas, YouTube se estaría simplemente sumando a la competencia. La forma de alquiler sería similar, pagando una tarifa de 3,99 dólares, el usuario tendrá acceso a diferentes películas, incluso al mismo tiempo que se encuentran disponibles en DVD.

Este nuevo negocio supondría un avance para el sitio y para la industria audiovisual en general, implicaría una buena adaptación a un nuevo paradigma y una nueva forma de distribución de contenidos, permitirá no sólo la publicación de películas sino también de programas de televisión y clips promocionales e incluso algunas películas sin costo, financiadas enteramente por publicidad. Debido a la caída a nivel mundial de la venta de DVDs, esto sugiere una vía de solución para el cine.

Algunas películas ya están siendo exhibidas en la página, sostenidas por anuncios, pero no se trata de éxitos de taquilla sino películas antiguas y documentales, lo cual sirve para promocionar el nuevo negocio y ayudar a un acostumbramiento. Sin embargo, a nivel internacional, aún sugiere un problema el copyright. Las regulaciones impiden severamente que varios países (Argentina entre ellos) tengan acceso a estos contenidos. El diario Crítica publicó la opinión del presidente de la Unión Argentina de Videoeditores, quien reconoció que “no vemos este modelo con malos ojos. Apoyamos la oferta a través de internet, pero con sistemas legales, donde el usuario pague por el servicio”.

Habrá que ver, una vez encaminado el proyecto, si esta iniciativa será suficiente para aportar una buena fuente de ingresos a la industria del cine y a la vez defenderse contra la piratería. En mi opinión, será difícil acostumbrar a los usuarios a pagar por un contenido que solían obtener de forma gratuita y sin restricciones, pero la alternativa es sensata, por lo menos.

 

Fuente: Sinca; diario Crítica

El paradigma de transición. Entrevista a Roberto Igarza.

Es notable cómo la industria de contenidos ha cambiado de una forma tan radical al verse sumergida en un nuevo paradigma, en nuevas aguas que representan una nueva forma de ver, producir y recibir la información, un nuevo camino hacia el futuro. Nuevos planteos y nuevas políticas se cuestionan y se llevan a cabo todos los días con la esperanza de lograr dominar estas aguas turbulentas y cruzar hacia el otro lado; la convergencia de medios, la nueva audiencia activa, los nuevos servicios, la globalización son factores que, si bien suponen una enorme amalgama de posibilidades e ideas novedosas para algunos, para otros sugieren un peligro y una constante incertidumbre.

Llama particularmente la atención el ver que políticas similares con los mismos objetivos se desarrollan y tienen consecuencias muy distintas en cada país. ¿Por qué determinadas regulaciones funcionan efectivamente en países como Estados Unidos y no en Argentina? ¿Qué factores determinan la correcta adaptación de una industria al nuevo paradigma y cuáles la impiden? ¿Qué industrias han sido capaces de mostrarse lo suficientemente fuertes como para sostenerse en este nuevo panorama? ¿En qué consiste básicamente este nuevo paradigma? ¿Cómo deben reaccionar las audiencias? Si bien pocas de estas cuestiones han sido concretamente resueltas, su planteo y replanteo constante nos deja un paso más cerca de la orilla.

A la sombra de estas preguntas, consulté a Roberto Igarza, Doctor en Comunicación Social, para discutir en qué consiste este nuevo paradigma que se presenta de manera tan imponente. El doctor declaró que es evidente que Internet plantea un desafío que nunca se había enfrentado con anterioridad, que tiene que ver con la velocidad con la que la información circula, la alta accesibilidad que tiene y con el debilitamiento de un modelo autoritativo anterior en el que la lógica industrial condiciona fuertemente la distribución de contenido. Las preguntas que todos los involucrados se hacen tienen que ver con un estado de incertidumbre hacia el objetivo, pero la verdadera cuestión que deberíamos plantearnos es si nos estamos haciendo las preguntas correctas. La situación es tan novedosa que es impensable la idea de establecer pautas de carácter conclusivo, nadie sabe qué depara el futuro ni cuál es el camino ideal para llegar a él. Esto es característico de una nueva etapa que el Dr. Igarza denomina “paradigma de transición”.

Una forma en la que las industrias se ven afectadas por el cambio de paradigma tiene que ver con la piratería y los DRM o Digital Rights Management (los gestores de contenidos digitales), los cuales están basados en una inteligencia “que todo el tiempo está contraatacada por una contrainteligencia que avanza a medida que avanza esa inteligencia. Uno produce un nuevo código para proteger los contenidos y al mismo tiempo hay alguien en el mundo que tiene capacidades para actuar en contrainteligencia y desbordar las herramientas que sirvieron para protegerlos y favorecer el consumo ilegal de esos contenidos. El hackeo es permanente y no hay DRM que aguante de manera consistente el 100% de las embestidas que tiene ese lado ilegal que tiene la comunidad de los internautas”.

Parecería, a su vez, que la cuestión no surge sólo por la aparición de Internet y el uso de la contrainteligencia; hoy vemos surgir un nuevo tipo de audiencia, una audiencia más activa y propensa  a participar en la producción, distribución y consumición de contenidos. El entrevistado remarcó la importancia que tiene comprender a estas nuevas audiencias, saber hacia donde nos llevan y qué es lo que exigen, eso es lo que mejor permite la adaptación al nuevo paradigma, frente al cual no hay certezas.

Otro problema con el que nos encontramos tiene que ver con la situación legal. La regulación en cuanto a la industria de contenidos es muy diferente en cada país y en cada contexto. El Dr. Igarza lo ejemplifica de la siguiente manera: “Hay una filosofía, una fórmula que proviene de la independencia de EEUU que de alguna manera impregna la forma de mirar el mercado. Ese fundamento dice que en realidad el Estado interviene cuando hay conflicto, entonces lo que hace es plantar las bases para que las personas puedan entenderse y solo intervenir cuando hay conflicto. Una filosofía diferente es una más europea, una filosofía de mucha regulación y una metarregulación, es decir una regulación a nivel territorial, cada país tiene fuertes regulaciones, y una metaregulación que es la regulación de la Unión Europea que a su vez invita a que los países integrantes adopten la opinión de la mayoría que se refleja en una recomendación a nivel de la Unión Europea. Eso tampoco funciona del todo en la medida que, si bien el mercado es muy amplio, hay diferencias notables en el concepto, en la forma de mirar el mercado entre Inglaterra y Francia y Alemania. En Francia por ejemplo tenés un Consejo del Audiovisual con fuerte presencia de los consumidores, a nivel nacional, que a su vez se hace cargo de Internet. Hoy en realidad cualquier ley, cualquier regulación tiene q hacerse cargo de los nuevos medios, la metared es en definitiva el soporte de esos nuevos medios, no hagamos caso omiso, no regulemos la TV sino el espectro aggiornado que incluye un factor decisivo a la hora de pensar las industrias de contenido. Del otro lado, hay que decir que en compensación EEUU teniendo Hollywood, un motor muy potente con un alto nivel de provisión de fondos a las cercas estatales, porque en definitiva es una industria destinada a la exportación, lo que hacen es regular fuertemente el uso de los derechos, extienden los derechos más alto de tal forma de evitar que caigan en el dominio público al igual que caen en otros países. De esa forma EEUU es tan regulador como Francia o Alemania para proteger en definitiva su IC porque el pago de derechos de autor en una explotación de segunda, tercera, décima ventana sigue proveyendo fondos y le da continuidad a la industria de Hollywood […] La gran pregunta es: ¿Cuánto hace el estado para sostener esa industria de contenidos entendiendo que amerita ser protegido? Cada sector siempre va a pedir barreras, las industrias de contenidos, a mi juicio, tienen q preservarse porque son el vector principal de nuestra cultura.”

Entonces ¿qué sucede con la piratería? Si no hay un control firme y concreto de la distribución ilegal de contenido ¿por qué esa situación está mejor controlada en países como Estados Unidos mientras que es una práctica común en Argentina? La industria de la música es una de las más afectadas en este caso, habiendo desaparecido casi enteramente la idea de la “discográfica” y encontrándose los artistas en un momento en el que los discos dejan de ser sus principales fuentes de ingresos. Norteamérica toma como vía de solución la venta por canciones, lo cual implica un buen entendimiento de las exigencias de la audiencia. El entrevistado aclaró que esto es un tema puramente industrial, no cultural. “Me parece que el cambio de paradigma que propone la industria de la música tiene que ver con un cambio de unidad, y ese cambio de unidad es un elemento larvado en otras industrias que no esta siendo adecuadamente visualizado como parte de ese paradigma de transición. Lo que hay que hacer es facilitar que el usuario que esta mas dispuesto a ser activo que antes y que quiere el organizar su propio cd, construir su propio genero a lo largo del día, el recorrido por la música es el de él”.

El panorama frente al que nos encontramos no es sencillo de comprender, involucra una serie de cuestiones que no tienen una solución simple y universal. Se nos ha presentado un desafío sin precedentes y es deber de las industrias de contenidos adaptarse al nuevo paradigma, comprender a las audiencias y facilitar la interacción con los nuevos usuarios más capacitados y activos. Asimismo, el Estado debe mostrarse fuerte y firme, plantando bases y armando políticas que ayuden a la adaptación y a lo que se asume que es el correcto consumo, y que sean lo suficientemente versátiles como para modificarse según cómo evolucione la situación. Es un proceso de constantes preguntas y muchos errores pero no de soluciones únicas ni exactas, la regulación tiene que servir a la transición a la vez que impide el abuso y el avance de la contrainteligencia. No es algo fácil de lograr, pero sugiere una capacitación de parte de la industria, una habilidad para conocer a la audiencia y al entorno.